Correr hasta que los cuádriceps estallen y el corazón pugna por salir del tórax.
Observar cómo una hilera de hormigas regresa a su agujero de tierra.
Escuchar cómo al otro lado de la pared alguien llora.
Mirarse al espejo hasta dejar de reconocerse.
Sucumbir en los mismos errores.
Mirar hacia el infinito.
Comer compulsivamente.
La música envolvente.
Bailar sin ser visto.
Hacer ecuaciones.
La televisión.
La autolisis.
El nihilismo.
Un orgasmo.
Leer.
Reír.
Tú.