10.1.10

Cofosis

Escucho esa canción y me hace menos daño, la he vuelto a hacer mía...
Ya no ando en la cuerda floja, eso es una proeza, ahora gateo y si me desequilibro continúo colgada de las manos.
Suenan las sirenas de los coches de policía y me pregunto a dónde irán y si los policías tienen miedo de lo que se van a encontrar allí.
Escucho las sirenas de los bomberos y me pregunto dónde está el fuego
Escucho las sirenas del mar y no hay Orfeo que las ensordezca, voy directa al naufragio...
La puerta fue echada abajo, entraron dos policías, cuatro bomberos y Orfeo llegó con la lira...
Que se jodan las mujeres pez.


13 comentarios:

Neo dijo...

Percibo cambios en tus palabras; más claridad, más atención, más belleza.
=)
Las sirenas pueden engañar con su apariencia melódica, pero tú sabes encontrar la verdad.

bsos!

César dijo...

Bonita entrada, bonitas maneras para tener 105 añitos.

Pareidolia dijo...

Neo: Las sirenas de uno mismo, las sirenas de los demás, se perciben tal cantidad de cantos... La voz de la chica de Nouvelle Vague es como la de una sirena también...sí, más claridad, otra verdad.
Un besico

Pareidolia dijo...

César: gracias César, sí, para tener 105 años, aún me conservo, como el dragón. Encantada de que te hayas pasado por aquí y bienvenido.
Un besico

jordim dijo...

jja, me encanta como cierras el texto.

EL CHICO GRIS dijo...

Esta versión me gusta desde que la escuché por primera, pero siempre me ha parecido que, al no ser cruda, pierde un poco de sentido.

Saludos, pareidola, y feliz año.

Black dream dijo...

wow!

lindo post, me hace pensar muchas cosas, has desordenado mis sensaciones.

Gracias por pasarte por mi blog, me ha encantado el tuyo!

y deseo seguir leyendo más.

Por cierto que tengas un gran año 2010!

María dijo...

¡¡Hola PEREIDOLIA!!

Perdona mi retraso, la verdad, es que me ha alegrado muchísimo ver que has regresado a tu blog.

Quiero pensar, que tu entrada dice que estás mejor...
"gateas" ¡¡algo es algo!! Lo malo de escuchar los cantos de sirenas, es que mientras te embelesan te llevan directas al naufragio... Por otro lado, a veces naufragar no es tan malo, como navegar a la deriva.
Espero que finalmente encuentres tu playa.

A mi, también me haría daño escuchar...

"Love, love will tear us apart again"...

Si has sido capaz de volver a hacerla tuya, estás fuerte chica...¡¡Me alegro!! ;-)

Un beso enorme PEREIDOLIA,
Y, no nos dejes otra vez ¿vale? ;-)

benedetina dijo...

¿Por qué había dejado de ser tuya esa canción? (?soy una cotilla?)

Lo bueno de la vida es eso, que podemos vivirla para que el amor u otra cosa de vez en cuando, además de destrozarnos, nos permita volar otra vez.

Yo también tenía ganas de leer más. Besicos.

Pareidolia dijo...

Chico Gris: a mí también me gusta la versión original, me parece más auténtica, con menos algodones como ésta, sin embargo el que una canción que significa cosas tan certeras sea cantada de esa forma tan sensual...Un besico y feliz año a ti también

Pareidolia dijo...

Black Dream: Está muy bien lo de desordenar para después volver a ordenar, porque entre tantas cosas por el suelo nos deshacemos de lo que nos sobra...Gracias. Un besico

Pareidolia dijo...

María: bueno, gateo, sí, mi gata me enseña el estilo que tengo que tener para ello...Si te caes 7 veces siempre te levantas 8. Tropiezos sin más, es cuestión de rellenar los baches, alisar el suelo y rodar. De todos modos, parones en el camino son necesarios, al menos para tomar aire...Un besico

Pareidolia dijo...

Beneditina: ¿sabes? hay canciones que asocias a una persona y es difícil escuchar esa canción sin asociar su imagen y todo lo que conlleva, eso hace daño. Ahora, vuelve a ser mía, ya la puedo tararear, disfrutar y no sufrirla como una canción de Bisbal (o piensa en el q más rabia te dé). Ah! de cotilla nada!!
La canción en sí es dura, es lo que todos tememos que nos ocurra, pero te doy la razón en que en eso consiste la vida, ya lo dice la canción "el amor nos destrozará otra vez", vamos, que siempre hay una siguiente vez y hubo una anterior. Gracias por pasarte. Un besico